martes, 14 de agosto de 2007

Mejor la libertad

Anoche puse a Peter Gabriel cantando “Summertime”.

Sí, Gabriel en “Un ascensor de tiempo”.

Hizo una versión increíble como invitado del armoniquista Larry Adler, para un disco en tributo a Gerswhin que produjo George Martin.

Pienso y digo: no importa que se enojen los ortodoxos del jazz, es mejor elegir la libertad y la belleza.


El programa quedó así:


01. Summertime –Peter Gabriel con Larry Adler
02. All The Time – Coleman Hawkins
03.
Las buenas inversiones – Julio Cortázar
04.
Blue Room – Thad Jones
05.
That’s Where Is’At – Lou Rawls con Ray Charles
06.
Discurso del oso – Julio Cortázar
//
07.
Blue Train – John Coltrane
08.
Cuento sin moraleja – Julio Cortázar
09.
Time Warp – Chick Corea Quartet
10.
Midnight Blue – Kenny Burrell
11.
Sobre el frustrado speaker – Julio Cortázar
12.
Birdland – Manhattan Transfer


Está bueno, creo.
Sigo grabando y editando. Sigo sin saber bien dónde y cuándo saldrá al aire.

martes, 7 de agosto de 2007

Como el músico de jazz enfrenta un take

Grabo y edito y escribo y leo.

Estoy leyendo mucho a Cortázar, otra vez.

Leo lo que escribió y lo que dijo.

Reparo en aquello que dijo con respecto al jazz.



Así rescato un tramo de una entrevista que le hicieron en Madrid en 1983.

-¿Seguís tocando la trompeta?

-Cada vez menos. En un tiempo la tocaba pésimamente, para tortura de mis vecinos, pero ahora estoy constantemente viajando, de un lado a otro, cuando no estoy en Nicaragua, estoy yendo a México o regresando a París... Vivo en los aviones. Y la trompeta es un instrumento implacable que exige una preparación de los labios y eso sólo se consigue tocando seguido. Por otra parte, no estoy en las mejores condiciones físicas ahora para tocar la trompeta, pero me divertía mucho cuando podía hacerlo. En realidad, debo confesarte que yo soy un músico frustrado.

-¿Tocabas algún instrumento de niño?

- Sí, el piano, me obligaron a tocarlo desde los ocho hasta los trece y un día cerré el piano y no quise tocarlo más. Una tía mía, fanática de Bach y de Chopin fue la que hizo de mí un melómano.

- ¿Desde cuándo te interesó el jazz?

- No lo sé exactamente, pero creo que no tengo casi recuerdos sin jazz. Yo nací en 1914 así que, cuando era chico, asistí al nacimiento de la radio... No había discos de jazz todavía. En esa época se escuchaba en la radio, en Argentina, tangos, música clásica o música popular hasta que un día -yo tendría diez años- escuché por primera vez un fox trot y fue mágico para mí. Dos o tres años después, descubrí a Jelly Roll Morton y más tarde, a Louis Armstrong y a Duke Ellington. Durante mucho tiempo ellos fueron mis músicos de jazz preferidos.

-¿Ya no lo son? ¿Qué discos salvarías del diluvio?

- Sí, sí, lo siguen siendo. Es más, si tuviera que elegir algunos discos para salvar del diluvio, como dices (se ríe), me llevaría discos de los tres, sobre todo algunos del viejo Armstrong y del Duke Ellington de los años 20 al 30. Como ves no he evolucionado mucho...

-Escribiste "El perseguidor" como un cierto homenaje a Charlie Parker. ¿Cuándo descubriste su música?

-Fue antes de irme de la Argentina. Cuatro o cinco años antes, un día compré “Lover Man”, sin conocerlo. Al principio mi reacción fue negativa hasta que un día la cabeza me hizo clic y desde entonces, muchas cosas que había oído hasta ese momento perdieron sentido. Su música fue muy importante para mí.

-De los que vinieron después, ¿quiénes te impresionaron como Parker?

-Dizzy Gillespie, Miles y después, Coltrane. Esos son discos que también me llevaría conmigo. Y sin duda, no podría olvidarme de Earls Hines, que es un pianista al que adoro. Toca como un dios. ¿Sabías que Dizzy y Charlie Parker tocaron en 1943, juntos, en la banda de Hines? Earl es un músico maravilloso, lleno de alegría y humor. Los movimientos de su mano derecha suenan como una transposición de la trompeta de Armstrong...

- ¿Escuchas jazz a diario? ¿Escuchas mientras trabajas?

- Sí, escucho dos o tres discos de jazz por día y bastante más música clásica. Pero jamás pongo música mientras hago otra cosa. Los que compusieron esa música no lo hicieron para que fuera un fondo musical, sino para que lo oyéramos con la misma atención con la que leemos un libro.

-Una última pregunta: ¿crees que el jazz ha influido en tu obra?

-Sí, mucho. Me enseñó cierto swing que está en mi estilo e intento escribir mis cuentos, un poco como el músico de jazz enfrenta un take, con la misma espontaneidad de la improvisación.

(Entrevista de Antonio Trilla realizada en Madrid, en 1983)

Pidiendo pista

Grabo y edito de noche.
Cuanto más tarde, mejor.

Al escritorio que tengo en casa, que es oficina y sala de redacción y estudio de radio, trasladé hace unos meses todos los discos de jazz.

Del living al escritorio, todos.

Tal vez presentía que terminaría visitándolos mucho más frecuentemente que lo habitual.

Y ahora aquí, a mano, tengo a Charlie Parker, Bill Evans, John Coltrane, Pat Metheny, Billie Holiday, Dizzy Gillespie, Duke Ellington, Keith Jarret, Ella Fitzgerald, Chick Corea, el Modern Jazz Quartet, Oscar Peterson, Dinah Washington, Wynton Marsalis, Thelonious Monk, Bud Powell, Brad Mehldau, Wes Montgomery, Cassandra Wilson, Ear Hines, Chet Baker, Diana Krall, Stan Kenton, Louis Armstrong, Gary Burton, Stan Getz. Muchos.

Aquí están, pidiendo pista para tocar para Julio Cortázar.

lunes, 6 de agosto de 2007

Bienvenidos


Yo no me abstraigo cuando toco. Solamente que cambio de lugar. Es como en un ascensor, tú estás en el ascensor hablando con la gente, y no sientes nada raro, y entre tanto pasa el primer piso, el décimo, el veintiuno, y la ciudad se queda ahí abajo, y tú estás terminando la frase que habías empezado al entrar, y entre las primeras palabras y las ultimas hay cincuenta y dos pisos. Yo me di cuenta cuando empecé a tocar que entraba en un ascensor, pero era un ascensor de tiempo, si te lo puedo decir así.
(De Johnny a Bruno en "El Perseguidor")

De allí lo de "Un ascensor de tiempo".

"Un ascensor de tiempo" es un ciclo de radio con música de jazz y relatos de Julio Cortázar.
La idea y la musicalización son responsabilidades mías.

Estaré en el aire próximamente.
Nadie sabe aún en el aire de dónde.





Soy Víctor Pintos (victorpintos@rock.com.ar).
Para contactos con "Un ascensor de tiempo": radiovp@musica.com.ar.